La financiación del terrorismo: de Al Qaeda a Daesh

Written by Alfredo Rodríguez. Posted in Política internacional

Os dejo mi ponencia en la jornada “Las amenazas del Estado Islámico. Desde la perspectiva geoestratégica y la guerra secreta de Siria” que organicé desde el Máster Universitario en Políticas Públicas de Seguridad y Defensa, que dirijo, junto con la Sociedad de Estudios Internacionales y SECINDEF International Consulting.

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Ganó Trump y un debate decepcionante

Written by Alfredo Rodríguez. Posted in Análisis político

img_2015Ganó Donald Trump; eso no es noticia.Yo no hubiese votado a Trump, ni a Clinton; eso tampoco lo es. La noticia es que en todos los medios hay una abrumadora mayoría lamiéndose las heridas. Ayer lo volví a comprobar en directo en un debate en el Club de Roma. Había una presentación inicial en el que un periodista especialista en Estados Unidos nos relató algunos de los elementos fundamentales en las propuestas de Trump durante la campaña para analizar lo que no podría cumplir. Hasta ahí, todo dentro del guión. Luego, tres debatistas y una moderadora dedicaron 45 minutos a decir obviedades y a lamentarse del resultado electoral. La interviniente estadounidense llegó hasta a cuestionarse la legitimidad del resultado electoral por el sistema tan –o no tanto– peculiar de Estados Unidos. Ella, californiana y culta –con formación, según sus palabras– no podía votar otra cosa. Nadie en el panorama que hiciera énfasis en cuál será el futuro tras Obama; nadie que nos dijera que el muro empezó a construirlo Clinton (Bill para el debatista de la Fundación Alternativas. Nadie que hablara de que Obama ha deportado a tres millones de indocumentados delincuentes durante su mandato. Nadie, en fin, que hiciera un análisis serio de las elecciones ni que dijera que la Sra. Clinton tampoco era una candidata excepcional. Todo lamerse las heridas. La culpa de todos los males, la derecha republicana. Parecía estar leyendo a Jaime Ojeda en su permanente alabanza de Obama y permanente crítica al Partido Republicano cada dos meses en política Exterior. Nada nuevo, en definitiva.

Y las encuestas se volvieron a equivocar

Written by Alfredo Rodríguez. Posted in Análisis político

captura-de-pantalla-2016-11-09-a-las-11-52-27 "Todo el mundo" daba ganadora a Clinton. La opción progresista –¿dónde está el progreso?–, feminista e izquierdista parecía que se llevaría el triunfo y la Casa Blanca tendría un inquilino del sexo femenino a partir de enero. Así me acosté anoche, aunque lo hice con la sensación íntima de que las cosas no serían tan fáciles. A las 4.45, mi reloj biológico ha abierto mis ojos y, nada más hacerlo, mi impulso natural ha sido el habitual: café y radio; y ahí ha sido donde Carlos Herrera, desde algún lugar de Estados Unidos, me daba la noticia: Trump tenía más que serias posibilidades de hacerse con la presidencia de uno de los países más poderosos del mundo. Se confirmaba, por tanto, el hecho de que las encuestas y los encuestadores no tienen en cuenta el factor "corrección política", es decir, que el ciudadano contesta según la corrección política al uso, pero después hace lo que le dicta la conciencia, las ganas, la bilis o lo que sea. Sin embargo, lo divertido era leer a primera hora, de las de verdad, no de madrugada, los articulistas de según qué medios digitales españoles. Titulares como los que muestro en la imagen hacen pensar que esto de la democracia sólo está bien aceptado entre, especialmente, la presunta progresía cuando te dan la razón pero, ¡ay amigo!, cuando no es así, los ciudadanos son unos memos. Ha ganado Donald Trump, que no es de ninguna forma, al menos por el momento, santo de mi devoción. Yo hubiese votado a Evan McMullin si se hubiese dado el caso –desde luego, ni en broma a Clinton, que para muestra ya tuvimos uno y fue más que suficiente–. Pero la realidad es a veces incontestable: ha ganado contra los medios, contra la opinión internacional y contra casi todo pronóstico. Y sí, también contra Sánchez e Iceta (pobre hombre; no se puede ser más ridículo). Ahora, los sesudos presuntos progresistas –yo niego la mayor del progreso– tendrán que dejar que gobierne. Y ahora, el populista Trump tendrá que gobernar, y una cosa es predicar y otra echar trigo. De momento, he escuchado en directo su primera intervención tras el triunfo y me ha gustado, ¡quién lo iba a decir!. ¿Seguirá gustándome a partir del 20 de enero? El tiempo, ese juez implacable, lo dirá.

La influencia de los medios de comunicación en la percepción de inseguridad en América Latina

Written by Alfredo Rodríguez. Posted in Comunicación, Comunicación y redes sociales, Política internacional, Relaciones internacionales

No puedo subir el texto del artículo de la ponencia porque se publicará en un libro por el IUGM, pero dejo aquí la ponencia dada:   Buenos días. Ante todo, muchas gracias a nuestra anfitriona por acoger estas jornadas y por hacerlo con nosotros de una forma tan hospitalaria. Y también al IUGM por seguir apostando por la Semana Iberoamericana, una idea extraordinaria. Me siento muy honrado de estar aquí exponiéndoles algunas ideas sobre violencia y comunicación. Y desde luego, y con eso inicio esta ponencia, también muchas gracias a quienes han tenido el acierto, a mi juicio, de tratar el tema de la comunicación en diversas facetas de la violencia y la lucha contra ella. Acierto porque sin duda la comunicación es una herramienta de enorme importancia en casi todos los aspectos de la sociedad y, en especial, en este que nos trae estos días a la Universidad Militar Nueva Granada. Si me permiten un inciso breve para hablarles de mis circunstancias, en cierto modo yo vengo de este mundo de la comunicación; estaba en él cuando era militar en activo, y también cuando pedí el pase a la reserva, pero seguí en el Ministerio de Defensa, y lo es ahora desde la Facultad de Comunicación de mi universidad y como consultor. Y fíjense, y esto me hace entrar en la materia, también como director del MUPPSD, en el que hay todo un módulo dedicado a la comunicación estratégica en sus distintas facetas. Y es precisamente es módulo en el que mostramos de forma expresa lo inseparable del binomio formado por las políticas públicas y la comunicación; y muy en concreto las relacionadas con la seguridad y la defensa, asuntos vitales y que despiertan la curiosidad de los ciudadanos, cuando no el enfado si los temas no se tratan adecuadamente. Les decía binomio y, sin embargo, no es tal. Es más bien un trinomio: políticas públicas, comunicación y sociedad. Ayer, los ponentes mostraban de forma elocuente que América Latina tiene un grave problema de inseguridad. Se decía en una de las conferencias que, en ciertos análisis, en un diagnóstico equivocado, se consideraba que la región es segura porque no tiene conflictos interfronterizos. Es evidente que no es así. El Latinobarómetro, en 2016, hacía una consideración muy significativa: «Sin guerras, América Latina acusa violencia, corrupción y la desigualdad como los fenómenos más potentes que retienen a la democracia». Y en ello entran en juego los medios de comunicación social como canalizadores del debate y como vía de denuncia. Debate sobre inseguridad, sobre cómo se sienten los ciudadanos, y denuncia de los factores causantes de tal violencia: desigualdad, falta de formación, corrupción social, política, institucional, judicial y de cualquier otro tipo, y otros factores de igual o mayor importancia. En la jornada de ayer se puso en evidencia el clima de violencia que se vine en América Latina y yo, que en el texto escrito de esta ponencia trato ese asunto, lo doy aquí por bueno. Pero falta el otro pilar de mi intervención hoy: los medios de comunicación. Desde un punto de vista teórico, está demostrado que los ciudadanos en general deciden, decidimos, qué información es más relevante en gran medida en función de la información y la opinión publicada. La opinión pública se forma más conforme a criterios cognitivos que a análisis racionales; es consecuencia de grafías mentales e imágenes que representan la realidad, pero está sujeta al modo como se presentan los hechos en los medios. Un titular escandaloso, una noticia en portada o en página impar de un medio impreso, una cabecera de página web o un texto resaltado, tienen más peso específico en la creación de opinión que los finales de página, las páginas pares o la letra no visiblemente diferente. Si a eso añadimos que el consumidor de noticias rara vez se cuestiona la información o la opinión que lee, ni mucho menos la contrasta, el cóctel es explosivo: el ciudadano en general deja en manos de los medios el modelado de su opinión. Esta realidad es más evidente aún con el mal llamado periodismo ciudadano y con las redes (anti)sociales. Pero, además, en el proceso teórico de la comunicación nos encontramos con la Teoría de la Aguja Hipodérmica, que señala que los medios inyectan un mensaje directamente al receptor, y éste acepta el mensaje y responde según un patrón predecible La sociedad conoce el mundo, entre otras cosas, a través de los medios. La realidad se hace realidad mediática, es decir, mediatizada, de modo que construimos una imagen de nuestro mundo a partir de rumores que se retransmiten a través de medios de comunicación, en sus muy diversas formas. Por tanto, la influencia de los medios sobre el ciudadano es enorme. Y damos por aceptado el hecho de que América latina tiene un grave problema de violencia. Por otra parte, y entre otros datos que figuran en el texto completo de la ponencia, el Latinobarómetro corrobora la sensación de inseguridad de los ciudadanos de esta amplia región. Desde luego, no todos los países sufren el mismo tipo de acciones violentas, pero en casi todos ellos se vive un clima más o menos desarrollado de inseguridad ciudadana. Y entran en juego los medios y su modo de informar sobre este fenómeno. Heguey pone el dedo en la llaga al afirmar que “Todos los días leemos en la prensa, vemos en la TV y oímos en la radio cómo se tratan los secuestros, las violaciones y los asesinatos, cuyo abordaje contribuye a construir una sensación de apatía y parálisis. Sin desconocer el incremento de los mismos, resulta discutible la forma en que son tratados por la prensa”. Esto abre un debate sobre cómo deben informar los medios:
  • con la cruda verdad, incluso con imágenes,
  • cocinada para que sea más atractiva (más cruda todavía), o
  • tratando de no llevar miedo a la sociedad.
Las noticias sobre inseguridad tienen abundante tratamiento informativo. Para Bonilla y Tamayo los «contenidos de violencia invadieron la programación televisiva [de América Latina] hasta el punto de convertirse en la principal temática de preocupación de los padres de familia (…) y audiencias en general»; y Esteinou (1999), hablando de México, señala que «en relación a la violencia por exposición constatamos que la televisión a través de la difusión de su enorme gama de programas agresivos ha contribuido a crear un clima favorable para la expansión de la violencia al interior de la sociedad», creando así un clima que favorece el aumento de la violencia y la criminalidad. El Consejo Nacional de Televisión de Chile realiza cada tres años una encuesta. La de 2014 refleja señala a la televisión abierta como una de las fuentes de violencia y sexo, anunciándolo como “contenido inadecuado”, y más adelante, indica que el 17 por ciento de los encuestados opina que ese contenido inadecuado es “Mucha violencia, en horarios inadecuados, agresividad”, si bien los demás elementos inadecuados, siempre según el Consejo, también tiene relación con posibles hechos violentos o generadores de violencia. En el recorrido de las encuestas entre 2005 y 2014, encontramos un detalle interesante: la violencia está presente en la mayoría de los programas, en casi todos los horarios y en prácticamente todos los géneros televisivos, incluidos los infantiles. Entre ellos, los noticieros o informativos, en los que la información sobre violencia ciudadana está presenta con imágenes y de forma continua. En Argentina también se han realizado estudios sobe la presencia de violencia en los medios de difusión. El último conocido es de 2005, del extinto Comité Federal de Radiodifusión (COMFER), bajo el título “Índice de violencia en la televisión argentina” y señalaba lo siguiente, entre otros datos:
  • La violencia televisiva en programas de ficción aumenta en las emisoras que concentran la audiencia mayoritaria del prime time.
  • Había un acto violento cada 16 minutos 23 segundos.
  • La televisión estatal mostraba un bajo índice de violencia.
  • Había niveles similares de violencia en programas de entretenimiento como en informativos.
  • En los informativos de la televisión por antena se difundía una noticia sobre violencia cada 15 minutos.
  • La violencia de los informativos se manifestaba fundamentalmente en cinco campos temáticos distintos de la agenda de noticias:
    • Informaciones relacionadas con temas policiales y noticias relativas a la problemática de la inseguridad ciudadana (distintas variantes del delito).
    • Noticias del exterior, fundamentalmente las crónicas de los escenarios privilegiados de guerra y el terrorismo.
    • Crónicas de violencia correspondientes a accidentes y catástrofes.
    • Informaciones sobre violencia asociada a distintas manifestaciones del conflicto social (huelgas, marchas de protesta, piquetes, resistencias a desalojos, etc.).
    • Violencia en eventos deportivos.
En ambos casos, Chile y Argentina, hay un exceso de representación de la realidad en cuanto a delincuencia en los medios de comunicación social. Para Browne y Tomicic, «La cobertura al delito ya no responde a la mórbida fascinación de la gente por un hecho curioso, excepcional y distante de su realidad, sino al serio temor cotidiano a ser una víctima». Los medios de comunicación de Latinoamérica trasladan a la sociedad problemas de inseguridad. Noticias como “Menor en Honduras: ¿último heredero de imperio de drogas en Latinoamérica?”, “Militarización y crimen: la peligrosa apuesta de Centroamérica”, “A pesar de los acuerdos en Colombia, surge una nueva amenaza guerrillera”, de aparición diaria en los medios de la región, necesariamente impactan en la sociedad como una aguja hipodérmica. En conclusión, el alcance de la información sobre violencia es enorme en la región, y los medios de comunicación son factor determinante en el clima de inseguridad en América Latina lo que hace de este asunto un gran tema de preocupación. La información que se da en los medios sirve de amplificador del problema, aunque no son los medios los únicos ni los más directos responsables de ese clima. La percepción de inseguridad se acentúa cuando se corrobora con hechos a nivel focalizado: cuando el ciudadano comprueba en su propio hábitat que las noticias son ciertas. El Departamento de Justicia Criminal de la Universidad de California reveló las personas que son espectadoras asiduas de programas sobre crímenes son más proclives a temer a la delincuencia –y, por tanto, a tener una mayor sensación de inseguridad–. Y como el mundo no tiene límites informativos, esa percepción de que un lugar es o no seguro se globaliza, con el consiguiente perjuicio local o regional. Sin embargo, no se trata de responsabilizar a los medios de comunicación social de la existencia de una sensación de inseguridad entre los ciudadanos de Latinoamérica; no al menos en exclusiva. Ellos abren las noticias con la “crónica roja”, y eso fomenta la sensación que estudiamos, pero hay muchos otros agentes transmisores y, uno de ellos, es el “boca a oreja” de los propios ciudadanos. Unos y otros contribuyen a la sensación de inseguridad cuyo único responsable verdadero es el delincuente.

El peligro de Europa

Written by Alfredo Rodríguez. Posted in Análisis político, Mi mirada

El Viejo Continente está más viejo que nunca; los matrimonios cada vez tienen menos hijos. La situación económica influye, desde luego, pero también un cierto egoísmo: las cargas familiares se incrementa con el número de hijos, como es lógico, y no estamos dispuestos a renuncias a ciertos placeres de la vida a los que tendríamos que decir adiós a medida que se incrementase el número de miembros familiares. Añádase a ello el hecho de que los matrimonios se producen cada día a edades más avanzadas, lo que dificulta el embarazo y aumenta la comodidad de una vida con poca prole.

El año 2015 ha sido desalentador y peligrosísimo en lo que a natalidad se refiere; por primera vez en nuestra historia ha habido más muertes que nacimientos; en concreto, una cifra cercana a los 100.000. este hecho y esa cifra ponen en peligro a la civilización europea tal como la entendemos y abre paso a una inversión de las formas y modos de vida en nuestro continente. La inmigración puede hacer que, en unas décadas, la vida y la cultura europeas tal y como la entendemos hoy –casi todos– se estudie en los libros de Historia y que los europeos de entonces sean foráneos en su propia tierra.

No hay más solución que implantar de forma decidida políticas de protección a las familias y de incentivación de la natalidad: hacer que a una pareja no sólo le ilusione tener hijos, en plural, sino que, además, puedan hacerlo. Volver a tasas positivas, muy positivas, de natalidad es un imperativo para nuestra Europa si queremos que se conserve; también para el bienestar de nuestros jubilados. O eso, o el adiós.

 

Multiculturalidad, que no interculturalidad

Written by Alfredo Rodríguez. Posted in Diplomacia pública y RRII, Política internacional, Relaciones internacionales

_DSC1483El estudio de las sociedades modernas e incluso de las que Jared Diamond llama "tradicionales" es un tema apasionante recomiendo su libro El mundo hasta ayer, y todos los demás–. Por qué son lo que son, cómo surgieron, cuáles son sus dinámicas y, en definitiva, todo lo relacionado con nuestro mundo tal y como es, con sus divisiones y sus límites.

También lo es el de las culturas que forman el mundo. Y ello, con serlo, no lo es tanto como conocer los resultados de sus mezclas. Hoy esta de moda hablar de interculturalidad en referencia a la mezcla de culturas bajo un espacio común de convivencia. La duda que me asalta es si esa mezcla existe de verdad en todos los casos o, en determinados de ellos, no se produce en absoluto.

Acabo de llegar de un magnífico viaje por la costa noroeste del continente americano, Canadá y Alaska, y me viene a la memoria el barrio chino de Vancouver. Los barrios chinos de las muchas ciudades que he visitado a lo largo de mi vida siempre me han apasionado. En especial, me gustan mucho los de San Francisco y Chicago, diferentes pero iguales. Sin embargo, el de Vancouver me ha llamado la atención poderosamente por una razón: las innumerables tiendas habituales en estas subciudades (ciuda_DSC1496des dentro de ciudades), en esta no tienen ningún letrero en inglés., por lo que resulta casi imposible comprar en ellas. Son tiendas de chinos para chinos. No hay mezcla, no hay ni un solo intento de adaptarse poco a poco a la cultura de acogida. Los inmigrantes en este país, Canadá, tienen muchas ayudas que en casi ningún caso se utilizan para integrarse en la cultura que los acoge.

No es sólo un problema de este país del Lejano Oriente; ocurre en otras ciudades y en relación con otras culturas. Barrios musulmanes, chinos y similares los hay en muchos sitios. En especial, en Europa, han crecido los barrios musulmanes, llenos de personas migrantes que entraron en Europa de muy diversas formas pero que no desean salir de su zona de confort y prefieren recluirse en sus propios guetos, sin mezcla exterior. Incluso, en algunos casos, pretenden no sólo no mezclarse, no contribuir a la interculturalidad, sino todo lo contrario: quieren convertir su ciudad, su país de acogida, en un reducto de sus costumbres. No sólo que se respete su forma de vivir sino que los demás se adapten a ella y la adopten.

Esto es un verdadero problema para la civilización occidental, muy proclive a ser tolerante con los demás siempre que esos demás procedan de fuera. Incluso hay ideologías que prefieren lo foráneo, incluso las religiones más intransigentes, que la cultura –no hablo de religión sino de concepción– cristiana occidental. El ataque permanente a las costumbres cristianas por parte de ciertas ideologías de extrema izquierda, y otras no tan extremas, se ve desequilibrada por la tolerancia extrema hacia otras religiones que, allí donde son mayoría, practican el extremismo y la intolerancia más severos.

No existe, por tanto, la interculturalidad plena; ni siquiera existe en un grado aceptable. Existe la multiculturalidad y esta no es suficiente para una convivencia pacífica. A los hechos me remito.

 

Requiem, con retraso, por un blog

Written by Alfredo Rodríguez. Posted in Consideraciones personales

Hace muchos años –el tiempo pasa inexorablemente– inaugure un blog sobre protocolo y eventos; entonces, sólo había otro dedicado a la comunicación y el protocolo, y yo me divertía cada día con mis entradas en él en las que contaba mi día a día en la organización de eventos, los viajes que ello implicaba y, en general, mi vida profesional. Subía fotos propias, y creo que servía de base para que otros aprendieran cosas con él.

Ese blog, El Cuaderno de Protocolo, me costó caro a la larga, creo que porque en él se me veía feliz con mi trabajo y la felicidad causa mal a los envidiosos, que los había, en un entorno cercano. Me pidieron que lo cerrara y así lo hice durante unos meses. Transcurrido ese tiempo, volvía a abrirlo pero ya no fue lo mismo. De alguna forma había perdido la ilusión.

Pocos meses después, dejé mi trabajo para dedicarme a la docencia y la ilusión de los primeros de aquél blog se quedó en el camino. Comencé a espaciar mis entradas y, entre tanto, comenzaron a nacer otros blogs; algunos, incluso, muy interesantes, no todos desde luego pero ya se sabe que no siempre acertamos al emprender proyectos. Ello unido a que cursé un programa de doctorado más relacionado con las relaciones internacionales hicieron que mi deriva en este campo fuera por otros lados.

Así las cosas, hace tiempo que debía haber rezado un requiem público por aquélla publicación digital en la que puse alma, corazón y vida, y que fue un autentico aliciente para mí. Hoy lo hago en su memoria: estés donde estés, gracias por aquellos buenos ratos; descansa en paz.

Pepe Mujica. Una oveja negra

Written by Alfredo Rodríguez. Posted in Política internacional

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Estoy leyendo, avanzado ya, el libro de Danza y Tulbovitz Una oveja negra al poder. Pepe Mujica, la política de la gente, y me está resultando muy interesante. Del libro y de lo que de Mujica (sin tilde) se dice saco varias conclusiones: una de ellas es que estoy en poco o nada de acuerdo con él, pero es un personaje fascinante cuya coherencia entre la forma de pensar y de vivir es todo un ejemplo. La segunda es su frase "No me van a ver en el pasado”, a lo que añade Lo peor es cuando la matriz ideológica no te permite percibir la realidad como es”. En ello fallamos en nuestra querida tierra: no hemos sabido superar el pasado y mirar al futuro. Pasamos la vida entre rencillas e insultos de nuestras dos Españas. La tercera consecuencia es que lleva razón cuando dice que el comunismo nuca arregló nada. Él opina que el capitalismo es una mierda (sic) pero es la solución a la mayoría de los problemas, y que el liberalismo y el anarquismo son ideologías parejas. El opina que es mejor que no exista el estado y el liberalismo (a lo que me adhiero) implica un estado cuanto más pequeño mejor. Un gran libro que recomiendo. Se lee de una sentada y muestra un personaje que gobernó cinco años en "la Argentina oriental”, el Uruguay, un país pequeño pero tan fascinante como este personaje que ya es universal.

La caída de una gran populista

Written by Alfredo Rodríguez. Posted in Relaciones internacionales

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Las imágenes traicionan… o son premonitorias. En esta, la presidenta Dilma Rousseff, populista de izquierdas que abominaba del capitalismo y sin embargo favoreció a intereses que resultaron corruptos, tocada y caída por culpa de la justicia popular: el legislativo brasileño, quien la destituye durante seis meses, en un paso previo a la confirmación de su caída política. La culpa es de otros, claro: la conspiración judeomasónica para derribar al pueblo del poder, y eso. La imagen plasma perfectamente la situación.

Dos semanas para “crear, descubrir, pensar y divertirte”

Written by Alfredo Rodríguez. Posted in Consideraciones personales

La Universidad Camilo José Cela (UCJC) comenzará a impartir el próximo 29 de junio un curso preuniversitario bajo el título Humanities, Science and Technology (HST), que se prolongará hasta 13 de julio, y que es la respuesta de la UCJC a un mundo inmerso en un proceso de grandes cambios, y también su propuesta para la generación que se enfrentará a ellos. Este curso parte de la idea de que la gran aceleración tecnológica de las últimas décadas afecta a nuestra experiencia fundamental de la realidad humana. La nueva instantaneidad en las comunicaciones, por ejemplo, hace que las nuevas generaciones dispongan de un concepto distinto acerca de lo que son el tiempo y el espacio del que tuvieron sus padres o abuelos. Igualmente, los sistemas de recogida de datos de usuarios en internet transforman de una forma radical nuestra idea de lo que es la privacidad. Y lo mismo sucede con conceptos clásicos como el progreso, la guerra, la cultura, la ciudad, la política, el trabajo o el conocimiento. Las nuevas tecnologías están creando nuevos humanos. Pero estos nuevos humanos serán, a su vez, los hacedores de una nueva ciencia y los impulsores de un nuevo desarrollo tecnológico. Las nuevas generaciones, plenamente digitales, deberán decidir hacia dónde orientan el desarrollo de la robótica, o el de la investigación medioambiental, o el de la exploración espacial. Es muy probable, por ejemplo, que un adolescente de hoy en día sienta que el avance en tecnología comunicativa es más urgente que la llegada del ser humano al planeta Marte; o que el desarrollo de una buena app traerá más beneficios que la creación de un robot como los que ha soñado durante décadas la ciencia-ficción. La nueva ciencia y la nueva tecnología se gestarán en la mente del nuevo ser humano. Esta creencia en la transversalidad del futuro es la razón de ser del curso Humanities, Science and Technology de la UCJC. Siguiendo el lema “Piensa, Crea, Descubre”, los estudiantes se enfrentarán a las múltiples caras del que será su mundo. Las clases reunidas bajo el lema “Piensa” les ayudarán a comprender algunos de los cambios conceptuales más importantes a los que se enfrentará su generación. Los talleres de la vertiente “Crea” les permitirá desarrollar habilidades relacionadas con la tecnología y la creatividad de una forma práctica y lúdica. Y finalmente, las visitas y masterclasses de profesionales de reconocido prestigio de la vertiente “Descubre” darán a los estudiantes la oportunidad de conocer algunas de las iniciativas más innovadoras que mezclan las Humanidades, la Ciencia y la Tecnología. El curso se complementará con actividades culturales y deportivas en el campus de Madrid-Villafranca de la Universidad Camilo José Cela. Humanities, Science and Technology es, en suma, una gran oportunidad para adquirir las herramientas y habilidades que marcarán la diferencia en el futuro de toda una generación. La Universidad Camilo José Cela tiene cinco facultades: Jurídicas y Económicas, Educación, Comunicación, Salud y una Escuela de Arquitectura. Además, dispone de dos Campus en Madrid: Villafranca y Ferraz. Más información en el teléfono 91 815 31 31 o en www.ucjc.edu. Departamento de Comunicación UCJC: Armando Huerta – armando.huerta@sek.es- y Sergio Barrado – sergio.barrado@sek.es - +34 91 815 31 31 ext. 1929Pin It

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