El ejercicio Tramontana

Written by Alfredo Rodríguez. Posted in Comunicación, Protocolo militar, Protocolo oficial

Decía hace unos días que uno de los grandes retos con los que me encontré en mi primer trabajo —destino en el léxico militar— en este campo, en el Gabinete del JEMAD, fue el Ejercicio Tramontana, unas maniobras de larga duración entre España, Francia, Italia y Portugal que, en ese caso, se celebrarían en España.

Estaba al mando de la Oficina de Relaciones Públicas en ese momento, y una tarde vinieron de Operaciones para lanzarme el guante de organizar toda la comunicación pública y las jornadas de visitas de ese ejercicio que se celebraría en España. Lo cierto es que las intenciones de aquellos dos tenientes coroneles, luego amigos, eran aviesas y lo confesaron semanas después. Estaban convencidos de que un capitán recién llegado, o casi, que ocupaba una vacante de oficial superior, no se atrevería a recoger el guante. Se equivocaron. Acepté el reto e inicié, a partir de ese momento, una carrera frenética por cumplir mi trabajo habitual, precioso y acaparador, y el del macroejercicio de varios meses de duración.
Viajes, visitas, actos… y organizar toda una serie de actividades y de recorridos y oportunidades informativas para la prensa en unas maniobras que ocupaban varios puntos de España., pero que se celebraban a lo largo de varios meses en distintas fases. Y todo ello con un equipo mínimo de personas a las que nunca podré estar suficientemente agradecido. De ellos, destaca Alberto Garzón, un guardia civil en la reserva, alma mater de la oficina y amigo, pero no puedo olvidar a las dos secretarias incansables, Pilar y Enma. Eso era todo.

Por supuesto, hubo que pedir la colaboración de mucha gente y, además, encontré en el EMACON —el Estado Mayor Conjunto o, lo que es lo mismo, el órgano de trabajo del EMAD— un equipo extraordinario y tremendamente colaborador.
Reuniones, viajes, pelear con compañeros mucho más antiguos pero sin mi responsabilidad… Fueron muchas, muchísimas horas de trabajo coordinando todo el despliegue de medios, que no era menor. Dicen que los militares acabamos haciendo de todo. Yo creo que es cierto. Al fin y al cabo, nuestra cabeza está acostumbrada a planificar.

Aquel ejercicio Tramontana fue un éxito; lo fue de todos. Y en lo personal fue un reto cumplido y de forma muy satisfactoria. Vendrían otros después.

Mis comienzos en el mundo del protocolo

Written by Alfredo Rodríguez. Posted in Consideraciones personales, Eventos y protocolo

Hace unos días echaba la mirada atrás para recordar mis primeros pasos en este campo de la actividad, allá por los principios de los 90. El destino me hacía dejar la unidad de helicópteros en la que estaba destinado y redirigir mis pasos a un nuevo reto: la Oficina de Relaciones Públicas del jefe del Estado Mayor de la Defensa. Mi entrada en ese nuevo destino fue espectacular. Un equipo, el Gabinete del JEMAD, extraordinario en el que me sentí como en casa desde el primer momento. Mis responsabilidades, con otro compañero, eran las de organizar los viajes del jefe, las visitas que se recibían en España y analizar la prensa -eran tiempos en los que la comunicación en las Fuerzas Armadas se reducía a eso, excepto en el Ministerio-, además de en ocasiones atender a los medios de comunicación, especialmente en las visitas al extranjero. El destino era completamente distinto a mis responsabilidades anteriores como piloto, piloto de pruebas e instructor de vuelo instrumental. Formaba parte de un equipo pequeño y de corte personal para el segundo cargo más importante de la estructura de Defensa tras el ministro. Fueron unos años duros, de gran trabajo y enorme responsabilidad pero francamente apasionantes. Cada viaje y cada visita, cada actividad eran un lujo de aprendizaje. En este destino tuve la ocasión de equivocarme, de acertar, de aprender y de enseñar. También de hacer cosas que nunca habían estado en mi cabeza como piloto. Leer y resumir la prensa, establecer estrategias de comunicación, hacer de portavoz, preparar ceremonias y actos, viajes y visitas. Todo ello exigió un aprendizaje teórico rápido y práctico a marchas forzadas, pero siempre en un ambiente extraordinario, de los mejores que he vivido en mi vida, y bajo la batuta de un gran militar y mejor persona: el general Rodrigo Rodrigo, de quien guardo un recuerdo imborrable y a quien profeso un cariño enorme y una no menor gratitud. ¿Hubo retos concretos? Sin duda. En especial uno de ellos: el ejercicio Tramontana 94 y otro cuyo nombre no recuerdo pero que duró dos años. Tal vez haga memoria y lo recuerde, pero dejo ambos para una siguiente entrega de este capítulo del libro de mi vida.

Comunicación y eventos

Written by Alfredo Rodríguez. Posted in Comunicación, Eventos y protocolo

En el mundo de los eventos y del protocolo hay vida más allá de las precedencias y de los símbolos, con ser unas y otros enormemente importantes. Hay un mensaje que transmitir y un concurrido mundo de actividades en el marco institucional y, desde luego, en el privado, que debemos explorar cada día. Comunicar es un arte, y la comunicación es un elemento esencial para las personas y las instituciones, públicas o privadas. Los eventos son una herramienta de la comunicación al servicio de las instituciones, públicas y privadas. Sirven para transmitir mensajes. Se convierten en un elemento de capital importancia en las estrategias de comunicación política, institucional, empresarial e, incluso, personal. No basta con querer organizar un evento, hay que saber planificarlo y ejecutarlo de la forma adecuada para alcanzar los objetivos que se planteen.

‘Revista Protocolo’ analiza la proclamación de Felipe VI

Written by Alfredo Rodríguez. Posted in Eventos y protocolo, Eventos y protocolo

Portada de la revistaSi quieres conocer al detalle los aspectos organizativos de la proclamación de Felipe VI, Revista Protocolo es tu revista, ya que acaba de publicar el nuevo número de su edición impresa cuyo tema principal (y de portada) es un amplio análisis sobre todos esos aspectos organizativos de la proclamación y de la abdicación de don Juan Carlos I.

La revista dedica más de 50 páginas en las que firman profesionales tan reconocidos como Carlos Fuente, Gloria Campos, Alfredo Rodríguez (que soy yo), Ana A. Palenzuela, Fernando Fernández y Ana Fernández Pardo. El resto, como siempre, recoge los eventos y tendencias más importantes del momento. Los suscriptores recibirán la revista la en los próximos días.

Bajo el título genérico "Crónica y análisis de la sucesión al Trono de España", el trabajo está dividido en nueve reportajes:

  • Protocolo del S.XXI para el reinado de Felipe VI
  • La escenificación de un cambio histórico
  • El plan de seguridad (este es el que he escrito yo)
  • Nuevos tiempos para el protocolo oficial
  • La proclamación en los medios
  • El gran día en las redes sociales
  • Precedentes históricos
  • El reinado de Felipe VI
  • La sucesión en 10 tomas
También hay otros muchos temas; puedes ver el índice. No te la pierdas, merece la pena.

La era de la posprivacidad

Written by Alfredo Rodríguez. Posted in Consideraciones personales

Mis padres me enseñaron muchas cosas. Una de ellas, y en este caso mi madre sobre todo, fue a guardar la privacidad como oro en paño. Mi mujer insiste en ello cada día. Sin embargo, yo me empeño en vivir en un mundo en que lo privado se hace público y, lo que es peor, lo íntimo se pregona a los cuatro vientos.

Uno de los males que nos ha traído la generalización de las comunicaciones es la necesidad de gritar a todo el que nos quiera escuchar todo lo que hacemos, cómo lo hacemos y por qué lo hacemos en todo momento. Me incluyo. Vivimos en la era de la posprivacidad en la que separar público de privado y de íntimo es tanto como pedir que un olmo te dé peras: un imposible.

Tenemos la necesidad de afianzar nuestro yo de tal forma que estamos permanentemente conectados con nuestras maquinitas a unas redes que lo muestran todo y dejan poco o nada a la imaginación; y no me refiero a ir ligero de ropa, que a veces también, sino a ir ligero de pensamientos, palabras y acciones. Cualquier cosa que se nos ocurre, meditada o no —casi siempre no meditada porque no nos da tiempo para ello— aparece en las pantallas de unos cuantos cientos de personas que se apresuran a darnos un "me gusta" incluso sin leernos; no importa, el caso es estar ahí, presente, omnipresente.

¿Sabremos regresar a la época en que había límites entre lo público, lo privado y lo íntimo? Ojalá que así sea.

Entrega de reales despachos en “La General”

Written by Alfredo Rodríguez. Posted in Consideraciones personales, Enseñanza, Eventos y protocolo, Mi mirada, Protocolo militar

Felipe VI volvió a su academia para entregar, ahora como rey de España y jefe supremo de las Fuerzas Armadas, los reales despachos de teniente a una nueva promoción de "La General". Todo un recuerdo para quienes allí nos formamos y forjamos nuestro espíritu, no importa cuánto tiempo haga. En mi caso, este día se produjo el 15 de julio de 1983, con el rey Juan Carlos, acompañado por la reina Sofía, en nuestra entrega de despachos.

Un recuerdo imborrable de mi época de formación universitaria en nuestra academia que permanece en el tiempo por y para siempre.

Felicidades a los nuevos compañeros de armas y a sus familias, algunas de ellas también compañeros, y mis mejores deseos de una carrera militar próspera y fructífera para el mejor servicio a España.

Como dice nuestro himno: "Honor y gloria de la raza, tus cadetes España serán, y a la grandeza de tu Historia laureles nuevos sumarán".

El Rey ha abdicado, ¡viva el Rey!

Written by Alfredo Rodríguez. Posted in Eventos y protocolo, Protocolo oficial

Artículo publicado por mí en la web de la Asociación Española de Protocolo

El presidente del Gobierno español anunció, apenas cuatro semanas atrás, la intención de Juan Carlos I de abdicar la Corona de España; a partir de ese momento se generó una actividad intensa tanto desde el punto de vista político y legal, como social y, en el caso que nos interesa, protocolario.

Desde este último aspecto, semanas antes de los actos que generarían tal anuncio ya se especulaba sobre los detalles. Analistas y profesionales nos dedicamos a estudiar otras ceremonias parecidas, como la del propio rey Juan Carlos o del príncipe de Asturias, futuro Felipe VI, en su ceremonia de juramento de la Constitución al cumplir la mayoría de edad. También bebimos de otras ceremonias similares en países monárquicos de nuestra querida Europa.

Vestimenta, actos, procesos e incluso presencia del rey abdicado en según qué actos eran temas de debate en tertulias de café, en despachos y en intercambio de correos y mensajes de todo tipo.

Al final, muy al final, la casa de SM el Rey desveló todos y cada uno de los misterios —casi todos— al publicar, pocas horas antes de iniciarse la doble jornada de relevo en la Jefatura del Estado, un manual para la prensa en el que hacía púbicos esos detalles que habíamos perseguido con ahínco periodistas y protocolistas o ceremonialistas a lo largo de las jornadas anteriores.

La abdicación

Antes de dar cabida a un rey, el anterior debe dejar paso. Este hecho se producía el 18 de junio en el salón de Columnas del palacio real, lugar que ha sido sede de varios actos solemnes muy significativos. El último, el que narramos: la renuncia del rey de la Transición, de la consolidación democrática y de la entrada en el siglo XXI firmaba la ley orgánica de abdicación de la Corona, hecho que se refrendaba con la ineludible firma del presidente del Gobierno.

Ilustración 1. El Rey abdica. Fuente: últimahora.es

La Familia Real hacía su aparición en escena al filo de las 18.00 horas y, poco después, sonaba el himno nacional que dejaría paso a la lectura del texto de la ley de abdicación  a cargo del subsecretario de Presidencia y la carta de renuncia.

Tras este trámite, el aún Rey de España se dirigía, ayudado por un bastón, a la Mesa de las Esfinges para firmar su última ley, visada por el presidente del Gobierno. Con esa firma se daría por concluido el reinado de Juan Carlos I esa misma noche, al concluir el día, y ascendería al trono el rey Felipe VI.

Don Juan Carlos regresó al lugar que ocupaba en el acto y, tras recibir muestras de cariño de la reina Sofía y el aún príncipe Felipe, cedió la derecha a su hijo en un claro símbolo de cesión de los derechos dinásticos que confirmaba un detalle que mostraban ambos en sus solapas; el príncipe Felipe ya mostraba en ella el signo de ser el nuevo gran maestre de la Orden del Toisón de Oro. Era uno de los muchos detalles que hemos podido contemplar en esos dos días y que reseñaremos más adelante.

Tras las muestras de cariño de sus nietas, Rey y Príncipe ocupaban sillas cambiadas y se escuchaba de nuevo el himno nacional, de nuevo en su versión larga, por lo que debía estar dedicado al aún rey de España.

La faja carmesí

La noche del 18 debió ser de emociones y cierto insomnio para el rey Felipe VI.  La cara del nuevo monarca revelaba un cierto cansancio enmascarado por la ilusión y los nervios del momento.

El acto comenzaba pasadas las 9.30 horas del día 19, uno de los días más importantes —de momento— de Felipe VI, en el salón de Audiencias del Palacio de la Zarzuela.

Un acto que, en el plano militar, tiene un procedimiento habitual y que se cierra con unas palabras del nuevo general, en este día se simplificaba porque el acto era sólo un complemento más del acto global: la proclamación.

Ilustración 2. Felipe VI recibe la faja carmesí impuesta por su padre y padrino. Fuente: cadenaser.com

Don Juan Carlos, ya en la situación de reserva en las Fuerzas Armadas, actuaba de padrino de su hijo el Rey en su ascenso a capitán general de cada uno de los ejércitos, simbolizado con la imposición de la faja carmesí, con cinco entorchados, símbolo del nuevo empleo militar del hasta la noche anterior teniente coronel Borbón.

El acto, desprovisto de la secuencia habitual por razones obvias, acabó saltándose el discurso del general Borbón; tras un abrazo de padrino y apadrinado y un saludo del rey Juan Carlos a Felipe VI, dio paso directamente a un, de nuevo, emocionado saludo a la Reina, a la Princesa, a la reina Sofía, a la infanta Elena y al hijo mayor de esta, presentes en el acto.

Entre los invitados al acto cabe destacar, como es lógico, al ministro de Defensa y a los jefes de Estado Mayor de la defensa y de los tres ejércitos, acompañados por el director general de la Guardia Civil, que saludaron y se pusieron a las órdenes del nuevo jefe.

Un símbolo cumplido; una ceremonia más en a vida del joven Rey, en este caso haciéndose cargo, de forma implícita, del mando supremo de las Fuerzas Armadas; un mando simbólico pero muy importante.

¡Viva el Rey!

Llegaba el momento. Las imágenes de televisión nos mostraban a la Familia real saliendo de La Zarzuela camino del Congreso. Los preparativos de la partida parecían un momento más en la vida de una familia más, que se encaminaban a una ceremonia más, aunque no era así. El primer detalle es que las hijas de los reyes ya no viajaban con ellos. Leonor, la flamante y guapísima princesa de tan solo ocho años, y su hermana, ocupaban un vehículo separado de sus padres para preservar la línea sucesoria en caso de que algo ocurriera en el coche principal.

La caravana salió a la hora en punto y a toda marcha hacia su destino que era, a partir de ese momento, el destino de España: el Congreso de los Diputados, sede de las Cortes Generales del Reino.

Madrid engalanada quería rendir homenaje a la pareja real y a sus hijas. Banderas, flores, fotografías y otros elementos decorativos vestían las calles de la capital, la Villa de Madrid, en un día importante, el del relevo de la Jefatura del Estado.

Al alcanzar la madrileñísima Gran Vía, la caravana real redujo la marcha para entrar de forma más ceremoniosa en la nueva Historia de España. En el Congreso, a pie de podio, en espera de rendir honores al Rey, el presidente del Gobierno recibía a la comitiva que, tras los honores de Ordenanza al Rey y la posterior revista a la unidad de honores, un batallón de los tres ejércitos y la Guardia Civil al mando de un teniente coronel del Ejército del Aire, a quien por turno le correspondía, saludaba a los presidentes del Legislativo para entrar, en otro gesto emocionante, cogidos levemente por la cintura —dándose apoyo— los nuevos reyes encaminándose a su lugar en la presidencia.

El acto transcurrió según lo previsto. Entrada de la comitiva real, breve discurso del presidente de las Cortes, quien abría sesión extraordinario con tal motivo, proclamación de Felipe VI como rey  y, tras un ¡Viva el Rey!, el juramento a cargo del nuevo monarca, en el que expresaba su obligación de cumplir la Constitución.

Ilustración 3. Felipe VI en su jura de la Constitución. Fuente: casareal.es

El himno de España, a continuación, en su versión de cincuenta y dos segundos, sonaba por primera vez ante las Cámaras en honor del nuevo Rey. Después, un discurso institucional de veintiún minutos de duración daba por concluida la ceremonia y Felipe VI ya era, de pleno derecho, rey de España.

Sin embargo, y como hay ausencias que son significativas, la no presencia física —seguro que estaba de corazón y a través de la pantalla— del rey Juan Carlos, se hacía noticia, desde días atrás, en los medios. Sin embargo, tras ver la ceremonia, dicha ausencia pareció más que justificada y entendible.

Finalizado el acto, los reyes, la Princesa y la Infanta saludaban a los presentes en el Hemiciclo a la espera de salir a la escalinata del Palacio del Congreso para presidir el desfile militar que completaba la parada iniciada a la llegada de los reyes al Congreso.

El descapotable

La pequeña sorpresa fue que el Rolls Royce que había llevado a la pareja real hasta el Congreso se descapotaba —la Casa de SM el Rey dispone de un Rolls capotado y otro descapotable— para hacer más vistoso el recorrido hasta el Palacio real. La caravana partía con Felipe VI de pie y Letizia sentada, cediendo el protagonismo a quien acababa de ser proclamado Rey y quien daba a ella su titularidad consorte. La reina Letizia ya entraba en el papel que le depara la Historia.

Ilustración 4. Felipe VI camino de Palacio. Fuente: casareal.es

El recorrido, con mucha gente pero sin ser gentío, transcurría con toda normalidad con el rey Felipe saludando a los ciudadanos que cubrían carrera hasta la sede de la monarquía, y en donde se produciría en el encuentro de padre e hijo, dos reyes juntos, para saludar a la multitud, esta vez sí, agolpada en los jardines frente a palacio para saludar al monarca y a su familia.

El balcón

El saludo no se hizo esperar. Las personas concentradas en los jardines ante el palacio vieron aparecer al nuevo Rey y, en secuencia, a la Familia Real que salieron al balcón a saludar a sus conciudadanos, y extranjeros, congregados en la zona.

Fue un momento de gestos, de nuevo de sensaciones y emociones que dejamos, como otros, para el análisis de los detalles.

El balcón del Palacio Real volvió a ser punto de encuentro de la familia Real al completo, en una foto para la Historia.

La recepción… la espera

Dicen que cerca de tres mil invitados. Una barbaridad por muchos motivos. En primer lugar, porque el palacio Real no está preparado para tanta gente, y menos en verano. En segundo lugar, porque el besamanos sería —fue— eterno.

Cerca de tres mil invitados elegidos por la Casa de SM el rey para representarnos a todos. Cabe preguntarse si lo hacían, pero eso es un detalle para considerar en el difícil arte de invitar, que también consiste en medir y determinar el número óptimo que, a todas luces,  no era ese.

El besamanos fue eterno y los invitados, junto con los reyes ya en solitario, cumplieron como se esperaba en una maratoniana ceremonia de salutación en la que los invitados también supieron estar a la altura, más allá de los descorbatados que siempre dan la nota. Y como lo mío no es la vestimenta, quedan esos detalles para quienes entiendan de telas, bolsos, zapatos y complementos, tanto de la Reina como de los invitados al evento.

Los gestos, los detalles

Describir la secuencia de las distintas ceremonias y acontecimientos es tarea sencilla. Descubrir los detalles lo es un poco menos o, al menos, da para más juego y exige prestar atención. Los hubo. Muchos y perceptibles. Desde el comentado relevo del Toisón, en la abdicación, hasta los besos de la reina Letizia a Don Juan Carlos. Queremos trasladar al lector alguno de ellos.

El primero, muy visible, fue la cesión de la silla real del Rey a su hijo, aún Príncipe, en claro significado de cesión de la página en la Historia de España que en breves horas le correspondería. Un gesto muy significativo de subordinación y de dejar paso a quien le corresponde, para pasar, Don Juan Carlos, a la ladera del tiempo y, con ello, a la Historia de España.

También fue un gesto el hecho del aún Rey de no mirar a la futura reina a lo largo de la ceremonia de abdicación. Un gesto que luego relacionaremos con otros también importantes.

Durante esta ceremonia, la preocupación de la princesa Letizia por la compostura de sus hijas dejaba sentir una buena educación de las niñas; este hecho se produjo en todo momento a lo largo de todas las ceremonias. Que las infantas, antes, y la princesa y la infanta, después, no dieran ni una sola nota discordante a lo largo de las ceremonias dice mucho de su formación como Familia Real.  Y el cariño de las nietas a su abuelo, reflejado en sus gestos, también.

La entrada en el Congreso, tras los honores, se produjo con unos reyes casi cogidos por la cintura. Esta fotografía y otras en que ambos se ven cogidos de la mano es un hecho insólito en nuestra monarquía reciente.

El discurso real en la proclamación también tuvo detalles familiares. Las menciones a sus padres, los reyes, provocaron aplausos prolongados e individualizados de homenaje a una pareja que ha sabido cumplir sus obligaciones durante casi cuatro décadas. La reina Sofía, presente, tuvo el gesto de levantarse y recibir ese homenaje con cara de orgullo materno; el orgullo de una madre que ve llegar a su hijo a lo más alto y éste se lo reconoce. La mención a la independencia del Poder Judicial frente a posibles causas contra su hermana, también fue un gesto; obligado pero de agradecer.

Pero en el Congreso se produjeron otros. La Reina presentó a todas las autoridades que los saludaron a sus hijas. Una a una, estas autoridades fueron presentadas a dos niñas con un mimo y una dedicación muy perceptibles. Un buen gesto.

Otro de los detalles, ya mencionado, fue el hecho de que el rey estuviera sólo de pie en el vehículo que lo transportaba a Palacio. Él es el jefe del Estado y a él le correspondía el protagonismo del saludo de las ciudadanos. La reina Letizia supo ceder ese protagonismo y supo estar a la altura de las circunstancias.

El balcón palaciego también fue escenario de momentos para la historia. Los besos, las muestras de cariño y una reina Letizia marcando el rumbo de las relaciones familiares con su acercamiento a todos, incluido su suegro, a quien dedicó un beso y un gesto cariñoso.

Una buena noticia para la profesión

Pero estos días no sólo han sido importantes para España, con serlo y mucho. También la profesión ha sabido dar la talla que la ocasión, solemne y social, requería. Se ha hablado de protocolo durante días en todos los medios y los expertos que a ellos han acudido han cumplido con éxito y sin frivolidad.

La abdicación y la proclamación de Felipe VI ha servido, además de para renovar la Jefatura del Estado, para revitalizar una profesión que ha estado en los medios, a la altura de las circunstancias, durante muchos días. En programas de radio, en televisiones, en prensa escrita y en diarios en Internet; en medios nacionales o extranjeros. En ella han estado unos profesionales que han sabido estar a la altura de las circunstancias y de lo que la sociedad exige de esta profesión.

De estos días de intensa actividad sale una nueva Jefatura del Estado y un renovado protocolo. Aprovechemos el tirón para seguir en la brecha.

El Rey ha abdicado. ¡Viva el rey!

Written by Alfredo Rodríguez. Posted in Eventos y protocolo, Mi mirada, Protocolo oficial

Radio $G_ARGHoy he publicado este artículo en la página web de la Asociación Española de Protocolo. En él hago un breve relato de los acontecimientos que hemos vivido en estos días con motivo del relevo en la Jefatura del Estado. Momentos históricos para España en los que los medios de comunicación nos han tenido en cuenta para contribuir con nuestros comentarios.

En mi caso, haciendo un balance, he intervenido cuatro veces en Radio Castilla-La Mancha y una en un debate en el programa de televisión deLa Sexta_ARG la TV de esta comunidad autónoma llamado No nos moverán. También en dos programas nocturnos de los informativos de Telemadrid, en un programa de Tele 5 de cuatro horas de duración, dos en La Sexta en Más vale tarde, en Radio 4G, en tres programas del canal NTN24 de Colombia para todo el continente americano, en dos entrevistas en radio, una para Colombia y otra para México y en un reportaje que se emitirá próximamente para Hispan TV. Otros colegas y amigos han aparecido en muchos otros, lo que supone un gran balance para nuestra profesión. Os dejo el enlace al artículo que os comentaba para la AEP con el título que encabeza este post.

http://www.aeprotocolo.org/el-rey-ha-abdicado-viva-el-rey/

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