Preparándose para orar

Written by Alfredo Rodríguez. Posted in Mi mirada

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El mundo es tan grande que siempre se producen anécdotas en cualquier lugar, y tan pequeño que se conocen al instante. La mirada de hoy nos lleva lejos, a algún lugar de culto y oración de la religión musulmana, en donde un niño imita a los mayores y se inclina para orar. Seguro que también sabrá respetar en el futuro a quienes no rezan como él o ni siquiera lo hacen.

De Pequeño Nicolás y otras menudencias

Written by Alfredo Rodríguez. Posted in Mi mirada, Personal

Casi todas las mañanas entro en un bar a tomar café antes de incorporarme a mi trabajo; un bar en el que a esas horas casi no hay nadie y siempre tiene puesta la televisión, y casi siempre La Sexta, así que entre sorbo y sorbo a uno le da tiempo a ilustrarse con el tema del día.

Hoy, como tantos otros, tocaba el Pequeño Nicolás, uno de esos personajes de la España lazarillesca a los que se da pábulo en los mentideros de las televisiones y a los que hacemos famosuelos del tres al cuarto en dos patadas.

Desconozco el caso; no me interesa lo más mínimo, pero desde luego este personaje ha hecho su agosto en estos meses otoñales porque acabarán llamándole en todas las televisiones y pagando sus comparecencias. Todo ello mientras decenas y decenas de asuntos de calado, de peso, interesantes e importantes se quedan sin un tetuliano que echarse a la boca.

Un espectáculo lamentable.

No podemos

Written by Alfredo Rodríguez. Posted in Consideraciones personales

El grupo Podemos, tras su conversión en partido político, se ha convertido en "No podemos". Cuando era un movimiento al uso de las manifestaciones de la Puerta del Sol, podía. Podía hacer proclamas incendiarias para la economía; podía decir, literalmente, que sentía envidia de Venezuela y los venezolanos -no sé por qué; seguro que sería bienvenido allí- porque era un modelo para importar a la Europa del sur. Podía prometer en su programa electoral de "las europeas" un paraíso terrenal con quita de deuda, sueldo garantizado universal disfrazado de renta básica, la jubilación a los 60 años y un sinnúmero de bondades terrenales. Yo, que me leí su programa electoral, confieso que sin saber de números no me salían las cuentas. Pensé que era problema mío y de mi ignorancia económica.

Sin embargo, el Podemos converso en partido político, además de estar sumido en los mismos problemas de la casta, aunque al nivel de un partido no gobernante (empresas presuntamente disfrazadas de asociaciones no lucrativas, dirigentes que presuntamente cobraron becas de forma irregular, etc.), se ha dado cuenta de que ahora ya no puede. Ya no puede derrochar e dinero, no puede dar una renta básica universal, no puede crear una jubilación a los 60, no puede hacer una quita de la deuda... y su modelo ahora es el de los países del norte de Europa. Y me pregunto a qué países se refiere, si a los gobernados por la derecha o a los gobernados por una coalición de socialistas y conservadores. O tal vez a los monárquicos. Y además, añade que no se pueden importar modelos, pero quiere traerlos del norte; si eso no es importar, vaya usted a saber qué lo será.

No obstante, los retazos de programa económico siguen asustando, como los 6,4 millones de funcionarios (como si el dinero para pagarlos cayera de los árboles) -la solución es sencilla: subir los impuestos- y no digamos esa manía ya caduca del "OTAN de entrada no" y chapucitas similares.

Podemos es No podemos. Ahora sí. Sin embargo, me queda una duda: ¿cuándo decía la verdad, en mayo o ayer? ¿No será la vieja táctica marxista de mentir para alcanzar el poder?

Poder o no poder, he ahí el dilema.

Una idea curiosa sobre el terrorismo yihadista

Written by Alfredo Rodríguez. Posted in Diplomacia pública y RRII, Relaciones internacionales

Crisis-humanitaria-Sahel Ayer por la tarde asistí a un seminario sobre la seguridad en el Sahel y el Mediterráneo en el Instituto Universitario Gutiérrez Mellado. Un tema apasionante por varios motivos entre los que se encuentra el hecho de ser una zona vecina de España y, por tanto, de Europa. El debate se centró en tres problemas dentro de la zona señalada: Malí, Nigeria y Libia. En el primer país, los tuareg y su desastrosa alianza con los terroristas de Al Qaeda; en Nigeria, Boko Haram, y en Libia las facciones islámicas y no islámicas en la lucha contra el poder en los dos polos en que se ha dividido el país. Y en medio de todo, los ya mencionados terroristas de Al Qaeda en el Magreb y de Estado Islámico. Sin embargo, paso por encima de todo ello para centrarme en dos ideas contrapuestas que se reflejaron en el debate. La primera me llamó poderosamente la atención porque no había pensado nunca en ese problema desde el punto de vista que ayer expresó el embajador de Argelia en Madrid y que refrendaron dos de los tres ponentes restantes. Dicho embajador expuso que el terrorismo islámico buscaba no la guerra santa sino el enriquecimiento personal. Es decir, lo uso a la altura de la delincuencia organizada simple y llanamente. Dijo, de una forma más o menos textual, que pensar en que los musulmanes querían conquistar el mundo era del todo punto descartable, y lo decía como musulmán y cómo árabe. Refrendaron su tesis el embajador de Túnez en Madrid y la corresponsal de ABC en la zona objeto del seminario. Sin embargo, no lo hizo y se mostró completamente en desacuerdo Luis de la Corte, profesor de la Universidad Autónoma de Madrid, quien dejó sobre la mesa la idea opuesta (la que defendemos otros, por cierto). La reflexión expresada por el embajador de Argelia mueve a pensar en una posible traslación de lo expuesto a cualquier otro grupo terrorista. Lo cual me lleva a preguntarme qué fue primero, la identidad o el enriquecimiento. Porque el terrorismo tiene, a mi modo de ver, una buena parte de expresión bárbara, nauseabunda, de identidad colectiva. Ese terrorismo del IRA, de Terra Lliure, de ETA, de la yihad, tienen un fuerte componente identitario, de pertenencia a un grupo; pero, ¿buscan identidad o enriquecimiento?; o, ¿lo uno es pretexto para lo otro?; o, ¿tal vez el enriquecimiento es sólo para financiar su actividad asesina? Efectivamente, en el Sahel y en Libia hay en juego muchas cosas. El tráfico de ilegales (productos y seres humanos) y los hidrocarburos, entre otros. La cuestión es qué empezó antes, la yihad o la búsqueda del enriquecimiento ilícito. La duda que se nos plantea es similar a la del huevo y la gallina. ¿Enriquecimiento o defensa a ultranza de la identidad o de la ley islámica?, ¿alguien tiene la respuesta?

La comunicación en vivo: eventos y visibilidad, clave en las organizaciones

Written by Alfredo Rodríguez. Posted in Comunicación, Comunicación y redes sociales, Eventos y protocolo, Eventos y protocolo

Con un nombre parecido nombre presenté ponencia en el CUICIID 2013 y con ese título publiqué un artículo a principios de año, cuyo resumen escribo aquí:

Existe un creciente deseo de las instituciones de comunicar a través de los eventos como forma de acceder a las audiencias de forma directa, en un modelo que engloba técnicas de comunicación, marketing y organización de eventos. Unir estas técnicas es un sistema muy adecuado de ejercer la comunicación en vivo. En este trabajo recogemos un análisis sobre el uso de la tecnología actual como herramienta de esa comunicación en vivo y que se utiliza en todas las fases de un evento: la preparación, el evento en sí y el posevento.

Se puede leer en:

La comunicación en vivo, por Alfredo Rodríguez

Espero que os resulte de interés.

Los referéndums los carga el diablo

Written by Alfredo Rodríguez. Posted in Diplomacia pública y RRII, Relaciones internacionales

Un referendo no es una cuestión de un día; ni siquiera de lo que dure la campaña en un favor o en otro. Cuando se abre la espita de la consulta popular, queda abierta para siempre el fruto de la semilla.

A Escocia, un país que se unió a otros tres de forma voluntaria en el Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte, se le ha preguntado recientemente, a iniciativa de su primer ministro, si quería seguir formando parte de esta unión (que, recordemos, hace la fuerza), o prefería separarse de la unión y partir con otro rumbo no muy bien fijado, por cierto.

La consulta tenía su miga, por cierto, porque se hacía sin tener soluciones concretas a problemas concretos: moneda (querían seguir usando la libra esterlina: es decir, me separo para lo bueno pero me quedo en lo que me conviene), reingreso en la UE cuando se cumpliera el procedimiento de nuevo ingreso (prometían seguir en la UE sin decir la verdad: UE de entrada sí, pero cuando toque y lo voten los estados miembros), reparto de deuda, y así un largo etcétera de cuestiones sin resolver y que, al no tener respuesta, vician el referendo.

Al poco de notarse que era imposible que ganara el sí, Salmond salió a los medios a reconocer que había triunfado el no, a lo que añadió la frase clave: "por ahora". Luego se lo debió pensar dos veces y se le ocurrió decir algo parecido a que no descartaba la declaración unilateral de independencia. Es decir, algo como "si sabré yo lo que le conviene al pueblo" (todo para el pueblo pero sin el pueblo).

Y es que, al final, estas consultas dividen, levantan paredes antes impensables en la sociedad, incluso entre miembros de familias antes unidas, para acabar convirtiéndose en irreconciliables, en odios a muerte.

En este caso, en Escocia el odio se empieza a sembrar ahora; en otros, la estrategia comenzó al revés: primero se sembró una historia (que no Historia) entre los jóvenes de modo que, al crecer, la semilla germinase más y más, para dar sus frutos en forma de aversión y tras unas pocas décadas, zas, el referendo.

En Escocia el separatismo fue sobrevenido y alentado sin querer por un gobernante que ha errado -aun ganando la consulta- en su cálculo político y en su tiro estratégico, tal vez porque no pensó que los referéndums los carga el diablo.

Ahora, en este bello país de estrechas carreteras y buenos campos de golf, y de un Edimburgo cultural maravilloso, se empezará a fomentar el disenso permanente, la división con separadores artificiales y el "The UK is stealing us".

¿Cuáles serán los resultados?

Mi nueva función en la UCJC

Written by Alfredo Rodríguez. Posted in Comentarios

Este año o, mejor dicho, este curso académico, me he incorporado a la Universidad Camilo José Cela en lo que se llama “permanencia”, en labores de coordinación del Grado de Protocolo y Organización de Eventos que dirige Carlos Fuente.

Con ello cumplo un deseo: dedicarme prácticamente al completo a la docencia en todas sus facetas: enseñanza, gestión académica e investigación.

Puedo afirmar con la mayor sinceridad que estoy encantado y que inicio una nueva etapa de mi vida feliz y muy, muy contento, en una vocación que se reveló tardía pero que me da muchas satisfacciones y algún quebradero de cabeza que acepto con gusto: la enseñanza universitaria.

Ahora, toca trabajar para no quebrar la confianza de quienes la han depositado en mí, a quienes se lo agradezco mucho.


Un comentario sobre la formación a distancia

Written by Alfredo Rodríguez. Posted in Consideraciones personales

Dentro de un programa de formación que para dar clases en un máster a distancia estoy realizando con una entidad que se llama UVirtual, en la sesión de esta semana teníamos que comentar un texto sobre el e-learning, con perdón de la expresión.

Comparto con quien quiera leerlo mi comentario al texto:

Debo decir, en primer lugar, que no me gusta la expresión e-learning. Sé que no traducir del inglés es muy cómodo pero le hacemos un flaco favor al español que es nuestro idioma. Creo que "formación a distancia" es una expresión más nuestra y más fácil de entender.

Pero que el léxico no empañe la médula de la cuestión. Me parece muy interesante lo que proponen los autores en lo que de puesta en valor tiene en relación con la formación a distancia que tiene, sin duda, dos aspectos: enseñanza y aprendizaje. Desde luego, para que se produzca un aprendizaje a distancia debe haber una enseñanza a distancia (aunque no sea imprescindible porque uno puede ser autodidacta, pero es menos recomendable). Por tanto, los esfuerzos educativos se deben centrar en el alumno pero —como lo está haciendo esta Universidad—también en el profesor. Es imprescindible atraer a los dos polos de la comunicación formativa y es de igual forma imprescindible motivar a ambos.

Generalmente, la enseñanza a distancia (es decir, el lado del docente) se ve poco recompensada por parte de las entidades educativas, y no me estoy refiriendo al aspecto económico; aparente inexistencia de clases tiende a desvirtuar la categoría profesional de quienes damos esas "no clases". Por su parte, el aprendizaje a distancia (el lado del alumno) también se ve de igual modo y por el mismo motivo desprestigiado. Un título "en línea" tiene, como marca, menos valor que uno presencial.

Por tanto, es necesario, como uno de los pilares de esta modalidad de formación, prestigiar ambos lados del segmento educativo.

Mi experiencia esta en ambos lados. Como  alumno y como profesor.

Como alumno, aunque mi formación base es presencial (hice la carrera militar y, a la vez, la de CC Físicas —esta por obligación—), y estudié Historia por una universidad a distancia poco después de acabar las otras dos, allá por 1984. Tenían un método muy directo: estudiabas todo el temario y te examinabas de él. He vuelto casi 20 años después a hacer un máster y seguían por el mismo método: seis o siete libros de lectura obligatoria y veinte de recomendada, un trabajo, un examen y semanas entre una pregunta por correo electrónico y la respuesta del profesor.

Ahora, como docente, me desvivo porque eso no le pase a mis alumnos. Pero creo que en ocasiones las técnicas de formación a distancia están atascadas.

Mi duda con respecto a la propuesta de los autores, y con respecto a la formación a distancia es. ¿sólo este tipo de formación o es un complemento fabulosos de la presencial?. Es decir, ¿es completa una formación si solo es a distancia? Supongo y espero que la respuesta sea sí pero, en ese caso, debe tener una calidad extraordinaria y un nivel de exigencia elevado.

Estoy de acuerdo con los autores del artículo en la necesidad de "aprender a aprender", pero también es imprescindible "aprender a formar".

Por otro lado, me preocupa la web como base de una sólida formación. Esa web está plagada de "intoxicación"; de intoxicación informativa, y la posible falta de veracidad o el sesgo de los documentos en Internet son un grave problema que nos exige, como forzadores, enseñar a distinguir. ¿Estamos preparados para ello? ¿Tenemos tiempo de hacerlo? Hoy, la Red no es una fuente de información, es un repositorio de palabras que, a veces, dicen cosas sensatas e incluso la verdad o lo más cercano a ella, pero eso se cumple en contadas ocasiones, como ayer tuve la oportunidad de demostrar a mis alumnos de RR Internacionales en clase.

Por tanto, esa necesidad de "aprender a aprender" pasa por algo evidente: enseñar a validar las fuentes.

 

“Escocia dice no… por ahora”

Written by Alfredo Rodríguez. Posted in Diplomacia pública y RRII, Relaciones internacionales

Escocia sigue... ¿hasta cuándo?

"Escocia dice no… por ahora”. Con esas palabras ha admitido Salmond la derrota del “Sí” a la indepemdencia de Escocia y, por añadidura, la suya propia.

Estas son las cosas de los nacionalismos, que siguen mientras las pilas duren; y duran como si fueran Duracel. Salmond no ha tenido sufifciente con una respuesta negativa y buscará —él mismo lo sugiere con su frase— que sea positiva en algún momento de la Historia. Y zas, en ese mismo instane, ya no habrá más vuelta atrás (el que fue a Sevilla perdió su silla).

Me recuerda a insistencia a la de los niños, que piden y piden sin importar la negativa inicial, hasta que poraburrimiento les damos un “sí” que es más bien un “déjame en paz, pesado”.

Ahora, el primer paso del indeoendentismo escocés bien podría ser obtener competencias en educación, ni no las tienen, y trazar un escrupuloso plan educativo basado en un lema tipo “The UK is stealing us”, de modo que los niños crezcan en la certeza de lo malos que es el Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte —o Inglaterra, que también vale— y en la absoluta convicción de que, en realidad, nunca quisieron formar parte de esa unión desde hace 300 años.

De ese modo, en treinta años el cultivo que se cueza ahora puede dar fruto: el odio al RU o a Inglaterra.

Personalmente, como creo que la unión hace la fuerza, espero por el bien del Reino Unido que esta predicción absolutamente personal no se cumpla. Sin embargo discrep del gran estadista —note aquí el lector mi ironía— llamado David Cameron cuando dice: “El debate está cerrado”. Si él piena así, que mire a la España de 1978.

 

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