Los británicos han despedido en las calles de Londres el carruaje de caballos con el féretro de la que fue primera ministra Margaret Thatcher en el recorrido desde el Palacio de Westminster, sede del Parlamento, a la Catedral de San Pablo, donde se celebró el oficio religioso.
Thatcher ha sido honrada con una salva desde la Torre de Londres a cada minuto del recorrido, mientras que las campañas del Big Ben han guardado silencio en su memoria, y que este famoso reloj no suene es una noticia.
La banda de música del Ejército ha tocado piezas de Beethoven, Mendelssohn y Chopin para acompañar el mayor funeral para un político británico desde Winston Churchill, en 1965.
Partidarios de la ex primera ministra han aplaudido al paso del féretro, cubierto con la bandera del Reino Unido por las calles de Londres desde el Palacio de Westminster, donde ha pasado la noche, hasta la catedral de San Pablo. Sobre el ataúd había un ramo de flores blancas con una nota manuscrita en la que se lee: "querida madre, siempre en nuestro corazón".
Además, cubriendo carrera, más de 700 militares también estaban alineados en las calles de Londres, al igual que un agente de policía apostado cada cinco o diez metros del recorrido para garantizar la seguridad.
En el funeral
Al funeral en la catedral de San Pablo han asistido más de 2.300 personas, entre ellas once jefes de Gobierno de todo el mundo, el Ejecutivo británico en pleno, dos jefes de Estado y 17 ministros de Exteriores, entre ellos el español.
También ha habido ausencias notables, como la del ex dirigente soviético Mijail Gorbachov y la de Nancy Reagan, viuda del principal aliado de Thatcher, el presidente estadounidense Ronald Reagan, a los que su salud no les ha permitido acudir.
Curiosamente, no estaba prevista la presencia de ningún representante de la Administración de Barack Obama, mientras que Argentina, que mantiene una tensa relación con Reino Unido por las islas Malvinas, tampoco ha contado con representación, tras rechazar acudir al funeral la embajadora del país en Londres. Cosas de la guerra.